Veinte pistas montadas en el Conde Jackson y el rumor del Atlántico colándose entre las gradas de Las Canteras. Así recibe Gran Canaria, desde este viernes y hasta el domingo, la segunda edición del Gran Canaria Open de Pickleball, prueba del circuito oficial de la Real Federación Española de Tenis (RFET) que confirma que las islas ya no son parada exótica: son epicentro.
Los números hablan por sí solos. Casi 200 deportistas inscritos —192, de los cuales 94 competirán en categoría profesional— superan con creces la primera edición. Y el contexto nacional acompaña: en España se rebasan ya las 20.000 licencias de pickleball, una cifra que, según José Juan Sepúlveda, presidente de la Federación Canaria de Tenis, «prácticamente se duplica cada temporada».
Un deporte que no entiende de edades
¿Qué tiene esta disciplina de pala corta y red baja para crecer así? Sepúlveda lo resume con claridad: «Es un deporte que ha sabido reunir lo mejor de otras disciplinas como el tenis, el pádel o el tenis de mesa, añadiendo además un factor clave: la accesibilidad». Un campo de juego sin paredes, una superficie lisa y una red. Frente a la complejidad logística del pádel o las dimensiones del tenis, montar una pista de pickleball es casi inmediato. «Pueden competir niños de 10, 12 o 13 años con personas de 80 sin que apenas se perciban diferencias», apunta el presidente federativo.
Esa filosofía de puerta abierta encaja con un archipiélago acostumbrado a hacer deporte al aire libre los doce meses del año.
Canarias, de cero a diez clubes en dos años
La radiografía local sorprende por la velocidad del crecimiento. Canarias cuenta ya con cuatro clubes en Tenerife, cuatro en Gran Canaria, uno en Fuerteventura y otro en El Hierro. En licencias, la federación maneja unas 300 específicas de pickleball, aunque Sepúlveda matiza que la cifra real de practicantes es mayor: de las 4.500 licencias de tenis en las islas, buena parte compite también con la pala de pickleball. La estimación total ronda las 800 personas compitiendo con licencia.
Todo empezó hace apenas dos años, en la feria ExpoDeca, donde la Federación Canaria instaló una pista portátil como carta de presentación. «Desde entonces, Canarias ha seguido una evolución similar a la de territorios como Madrid y Barcelona, duplicando sus cifras en muy poco tiempo», señala Sepúlveda.
Pistas municipales llenas cada tarde
Más allá del resultado competitivo, el salto cualitativo tiene nombre propio: las primeras pistas municipales de pickleball en Las Palmas de Gran Canaria, fruto de la colaboración entre la Federación, el Ayuntamiento y el Instituto Municipal de Deportes. «Esta iniciativa ha sido clave para democratizar su práctica», reconoce Sepúlveda. La demanda ha desbordado las previsiones: «Las pistas municipales están llenas todas las tardes y durante los fines de semana».
La apuesta formativa acompaña. Un curso reciente para personas entrenadoras de pickleball reunió a 30 participantes, señal de que no solo crece la base, sino también la estructura técnica que sostiene el deporte.
Dos sedes, un escenario de postal
El torneo se disputará en el Club Conde Jackson —con 20 pistas habilitadas desde la fase previa— y en la plaza Alcalde Fernando Ortiz Wiot, junto a la playa de Las Canteras, donde las gradas prometen un marco difícil de igualar en el circuito nacional. El evento cuenta con el respaldo del Gobierno de Canarias, el Cabildo de Gran Canaria y el Ayuntamiento capitalino, además de la organización de Canarias7.
Sepúlveda no duda: «Todo apunta a que se llenarán las gradas y que ningún aficionado debería perdérselo. Esta edición tendrá un mayor impacto que la anterior, reflejo del crecimiento exponencial que está viviendo este deporte».
Primer saque, este viernes. Y el mar, como siempre en Canarias, de fondo.
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Nota de edición (DEP-0029) — Decisión: editada-por-mi — Nivel: menor
1. Corregido: «Los números hablan solos» → «hablan por sí solos» (frase hecha correcta).
2. Eliminada la conjunción «Y» antes de «La demanda ha desbordado» para evitar dos frases seguidas con arranque copulativo en el mismo párrafo.
3. Aligerado: «la base de jugadores» → «la base» (redundancia; el contexto ya lo aclara).
4. Observación (no bloquea): la pieza se sostiene con una sola fuente (Sepúlveda). Es aceptable para una previa de evento, pero si se hace crónica de seguimiento el domingo, conviene sumar una voz de deportista y otra del ámbito municipal.
5. Voz del autor: la apertura de escena marítima, el «Más allá del resultado» como bisagra, el cierre con calendario y mar de fondo son Naira pura. El lenguaje no marcado («personas entrenadoras») se respeta. OK.
6. Fuentes y datos: cifras de licencias e inscritos atribuidas a la Federación Canaria. Instituciones públicas citadas como respaldo. Sin problemas.
7. Riesgo legal: ninguno.
Estado: `editada`. Pasa a fact-check.



