Encender el aire acondicionado del coche en pleno verano es un gesto casi instintivo. Pero ¿cuánto cuesta en combustible ese golpe de frescor? La respuesta es más precisa de lo que muchos imaginan, y la aporta el Real Automóvil Club de España (RACE): aproximadamente medio litro más de gasolina por cada hora de funcionamiento.
Lo que dice el RACE: cifras que conviene conocer
Según el RACE, «utilizar el aire acondicionado puede suponer alrededor de medio litro más de gasolina por hora de uso». Si se mide por distancia recorrida, el incremento oscila entre 0,2 y 1 litro adicional por cada 100 kilómetros, lo que representa un aumento del consumo de entre el 5% y el 20%, según los estudios recogidos por Deia.
Son cifras reales y medibles, pero no el agujero en el depósito que muchos conductores temen.
Cuándo se dispara el gasto: ciudad y calor extremo
El impacto no es el mismo en todas las condiciones. El peor escenario combina tráfico urbano intenso, temperatura exterior muy alta y climatizador funcionando al máximo: en ese contexto, el consumo puede aumentar entre un 20% y un 25% respecto a circular sin aire acondicionado.
La explicación técnica es directa: el compresor del sistema de climatización extrae potencia del motor, que necesita quemar más combustible para compensar esa demanda extra. Las altas temperaturas ambientales reducen además la eficiencia del motor por sí solas, lo que amplifica el efecto total.
En carretera abierta y a temperaturas moderadas, la incidencia es considerablemente menor.
La trampa de las ventanillas a alta velocidad
La alternativa instintiva es bajar las ventanillas. Parece gratuita, pero tiene su propio coste: a velocidades altas, las ventanas abiertas empeoran la aerodinámica del vehículo y pueden generar un gasto de combustible incluso superior al del propio climatizador. En autopista, lo que parece un ahorro puede convertirse en lo contrario.
El factor que no entra en la ecuación del depósito
Conducir con calor extremo afecta directamente a la concentración del conductor. El ahorro en litros tiene poco valor si implica llegar fatigado o con menor capacidad de reacción ante imprevistos. La comodidad no es un capricho: forma parte de la seguridad activa en carretera.
En definitiva, el consumo extra que genera el aire acondicionado existe y es cuantificable, pero resulta moderado. Conocer los datos del RACE permite usarlo de forma más consciente, sin culpa ni renuncia innecesaria al bienestar en ruta.
Tal como publica Deia en su sección de motor, los datos de consumo están basados en información del Real Automóvil Club de España (RACE).
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