«`markdown
Casi un centenar de mayores de El Rosario llenaron este fin de semana el Pabellón de La Esperanza para participar en las Neurolimpiadas Zona Norte 2026, una cita que combina ejercicio físico, estimulación cognitiva y bienestar emocional como herramienta para sostener el envejecimiento activo en Tenerife. El municipio anfitrión acabó proclamándose vencedor de la fase Neuronorte, por delante de las representaciones de Santa Úrsula, La Victoria de Acentejo, San Cristóbal de La Laguna y SC Maresía.
La competición, repartida en dos jornadas consecutivas, no se entiende solo por el marcador. En las pistas del pabellón, las personas mayores de los cinco municipios participantes encadenaron pruebas pensadas para activar al mismo tiempo el cuerpo y la cabeza, con un guion construido alrededor de la idea de que la actividad regular y la vida en común son, también, un asunto de salud pública. La participación social aparece, en el relato municipal, al mismo nivel que la coordinación motora o la memoria.
El alcalde de El Rosario, Escolástico Gil, subrayó esa lectura del acto. «Las Neurolimpiadas representan una magnífica herramienta para fomentar hábitos de vida saludables», afirmó el regidor, que vinculó la iniciativa al envejecimiento activo y a la mejora de la calidad de vida de los vecinos mayores del municipio. Su intervención cerró una jornada presentada por el Ayuntamiento como un punto alto del programa local dirigido a este colectivo.
Apoyo institucional y municipios participantes
La cita contó con respaldo de las tres administraciones que sostienen, en Canarias, las políticas de mayores. Por el Cabildo de Tenerife acudió la consejera insular de Acción Social, Águeda Fumero. El Gobierno de Canarias estuvo representado por la directora general de Mayores, Verónica Meseguer. Junto a ellas, el alcalde de La Victoria de Acentejo, Juan Antonio García, y las concejalas María Acosta (San Cristóbal de La Laguna) y Salomé Fernández (Santa Úrsula) acompañaron a sus respectivas delegaciones.
La presencia de cargos autonómicos, insulares y municipales refleja una arquitectura institucional cada vez más asentada en torno al envejecimiento activo. En Canarias, las personas mayores de 65 años son uno de los grupos demográficos que más crece, y los ayuntamientos del norte de Tenerife llevan años tejiendo programas que comparten la misma idea: el deporte adaptado y la estimulación cognitiva no son una actividad de ocio, sino un pilar de prevención de la dependencia.
Más allá del marcador
El balance que dejó el Pabellón de La Esperanza —noventa y tantos vecinos del municipio anfitrión midiéndose con sus iguales de otros cuatro ayuntamientos— habla menos de una victoria deportiva que de una rutina compartida. Las Neurolimpiadas funcionan como excusa colectiva para sacar a la calle programas que, durante el resto del año, suelen llenar pabellones, centros de día y plazas sin demasiada cobertura mediática.
¿Cuántas de esas personas habrían seguido moviéndose con regularidad sin una red municipal que les marca una cita en el calendario? La pregunta, que sobrevuela cada edición de estos encuentros en el norte tinerfeño, no se contesta con un trofeo, pero sí explica por qué el Ayuntamiento de El Rosario optó por presumir, antes que del resultado, de la cifra de participación.
«`
Transparencia editorial. Esta pieza ha sido redactada con asistencia de inteligencia artificial bajo supervisión editorial de NewsClip. Consulta nuestra política IA y la información legal del medio.



