Economía

Feaga 2026 cierra en Fuerteventura con cerca de 45.000 visitantes y 750 cabezas de ganado

La Feria Agrícola, Ganadera y Pesquera de Fuerteventura reúne a 45.000 personas, 200 stands y 750 reses. Lola García reivindica el sector primario majorero.

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El viento de abril sopló estos días en el recinto ferial de Fuerteventura con el olor ya inconfundible de queso curado, cuero de cabra majorera y papa reciente. Feaga ha bajado el telón este domingo con cerca de 45.000 personas paseando entre stands, corrales y ventorrillos. Esta isla no se entiende sin su sector primario, y la Feria Agrícola, Ganadera y Pesquera vuelve cada primavera a recordárselo a propios y visitantes.

El Cabildo de Fuerteventura hizo público el balance oficial tras la clausura, celebrada este mismo domingo 19 de abril. Más de 200 stands se repartieron entre la nave comercial, la institucional, el área de productores, el mercado de artesanos, los ventorrillos y los puestos de asociaciones. Alrededor de 750 cabezas de ganado ocuparon los corrales, un censo que vuelve a situar a Feaga como la mayor concentración pecuaria del archipiélago y como termómetro anual del estado real del campo majorero.

La presidenta insular, Lola García, defendió la edición en términos casi reivindicativos. «Esto viene a mostrar la fuerza que tiene nuestro sector primario y lo importante que es para nuestra población: una feria con mayúsculas», señaló, antes de comprometerse a que «el Cabildo de Fuerteventura seguirá cuidando y defendiendo nuestro sector primario». A su lado, el consejero de Agricultura, Ganadería y Pesca, Enrique Pérez, resumió el sentido de la cita en una idea sencilla: «Lo importante ha quedado reflejado, que es el trabajo de la agricultura, la ganadería y la pesca».

El dato que mejor explica la dimensión social del evento está en las visitas concertadas. Por el recinto pasaron 3.000 escolares de infantil y primaria, y 700 mayores llegados de todos los municipios de la isla, que acudieron en la jornada del viernes por la tarde. La feria, en esa estampa de niños tocando la ubre de una cabra y de vecinos de ochenta años reconociendo aperos que usaron de jóvenes, cumple una función que excede el balance económico: es memoria y es transmisión.

Queso, bola y lucha

Entre los premios entregados en esta edición destaca el de Mejor Queso de Canarias, que recayó en el semicurado pasteurizado de Arquema S.L., la empresa majorera de Julián Díaz. Un reconocimiento regional que refuerza el peso específico del queso majorero dentro de la quesería canaria y que vuelve a poner en el mapa el saber hacer de los ganaderos de la isla.

El programa deportivo tradicional se amplió este año. La Copa Interinsular de Bola Canaria reunió a más de 300 participantes llegados de distintas islas, y por primera vez Feaga acogió el Torneo Antonio Cano de Lucha Canaria, una incorporación que acerca el deporte vernáculo al espacio donde late el mundo rural.

Lo que queda después de la feria

Feaga se ha consolidado como cita ineludible del calendario insular y como escaparate del hecho diferencial majorero, pero el balance que se celebra estos días convive con las preguntas de siempre: precios de la leche y del pienso, relevo generacional en las majadas, presión del suelo turístico sobre las tierras de cultivo, sequía estructural y dependencia hídrica. La fotografía de 45.000 visitantes bajo el sol de abril es la cara luminosa del sector primario; la gestión del resto del año es la que dirá si el compromiso verbalizado desde el Cabildo se traduce en políticas sostenidas.

La próxima edición de la feria ya tiene fechas apalabradas: del 15 al 18 de abril de 2027. Entre tanto, los ganaderos recogen corrales, los queseros cuentan medallas y los majoreros vuelven al trabajo callado de una isla que, como pocas en el archipiélago, sigue midiendo su identidad en cabras, gofio y viento.

Candelaria Acosta Cabrera "Cande"

Nací en Teguise en 1987. Escribo sobre Lanzarote y Fuerteventura desde una mirada identitaria y paisajística. Heredera del legado Manrique, lleva más de una década defendiendo la singularidad cultural y natural de las islas orientales.

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