El Ayuntamiento de Ingenio pondrá en marcha a principios del próximo mes de mayo las obras de ampliación y reforma del Centro Deportivo municipal, una intervención que durará aproximadamente un año y que, según el consistorio villero, pretende dar respuesta al crecimiento constante del número de abonados y a la evidencia —que cualquiera que haya hecho cola para una máquina de pesas a las ocho de la tarde conoce bien— de que el edificio se ha quedado pequeño.
La pieza central de la reforma es una nueva sala de musculación de 672 metros cuadrados, un 60,38% mayor que la actual. A ese espacio se sumará una tercera sala de actividades dirigidas, una ludoteca infantil y, en la cubierta del edificio, una zona de ocio al aire libre con cancha de fútbol sala, pista de baloncesto 3×3, parque de calistenia y un área de juegos para niños. El Ayuntamiento prevé además renovar la climatización, instalar un ascensor que por fin resuelva los problemas de accesibilidad, habilitar nuevos vestuarios con duchas y taquillas y levantar unas oficinas para el área de Deportes a la altura del servicio que prestan.
Afectaciones desde el 1 de mayo
El precio de todo esto —y aquí es donde a los usuarios se les tuerce el gesto— es un cierre parcial que no será corto. A partir del 1 de mayo, tanto la sala de musculación como la sala 2 de actividades dirigidas quedarán clausuradas hasta la finalización de los trabajos, un plazo estimado en doce meses. Que nadie espere, por tanto, volver a levantar hierro en las mismas cuatro paredes antes de la próxima primavera.
La piscina municipal Manuel Ángel Estupiñán, en cambio, seguirá funcionando con normalidad durante toda la obra, de modo que las clases de natación y los baños libres no se verán interrumpidos. Tampoco desaparecerán las actividades dirigidas: una parte se mantendrá en el propio Centro Deportivo, reordenando horarios y espacios, y otra se trasladará al Pabellón Chano Melián, que ejercerá de sede supletoria mientras duren los trabajos.
La recepción del centro, por lo demás, conservará su horario habitual —de lunes a viernes de 6:00 a 22:00 y los sábados de 8:00 a 13:30— para atender las consultas que, previsiblemente, se multiplicarán en las próximas semanas.
Qué pasa con los abonos
El apartado que más preguntas ha generado entre los usuarios es el de las cuotas. El Ayuntamiento ha aclarado que los abonados cuya mensualidad corra a partir del 1 de mayo podrán elegir entre dos opciones: mantener el abono activo hasta la reapertura, con la correspondiente compensación cuando las instalaciones vuelvan a pleno rendimiento, o solicitar la devolución del importe abonado. El trámite, en ambos casos, se canalizará a través de la sede electrónica del consistorio, sin necesidad de desplazarse hasta el centro.
Una reforma largamente pedida
La ampliación llega después de años de quejas vecinales por la saturación de las instalaciones, especialmente en la sala de musculación, donde a determinadas horas convivir entre mancuernas se había convertido en un ejercicio de paciencia. El incremento de un 60% en la superficie dedicada al trabajo de fuerza, la incorporación de una tercera sala de actividades y la apertura de una ludoteca —que permitirá a los padres entrenar sin tener que echar mano de la abuela— apuntan a cubrir esas carencias.
Queda por ver si los plazos se cumplen tal y como los ha anunciado el Ayuntamiento —las obras públicas, en esta tierra, suelen alargarse más por lo imprevisto que por lo previsto— y si el Pabellón Chano Melián absorbe sin demasiados roces el trasvase de actividades. Mientras tanto, los casi trescientos sesenta y cinco días que median entre el cierre y la prometida reapertura darán para muchas conversaciones en los vestuarios que todavía resisten.



