Economía

Binter y la Cámara de Tenerife refuerzan el eje aéreo con Mauritania

Binter y la Cámara de Tenerife refuerzan el eje aéreo con Mauritania

Binter y la Cámara de Comercio de Tenerife se reúnen con los ministerios de España y Mauritania para consolidar Canarias como plataforma hacia África.

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# Binter y la Cámara de Comercio de Tenerife impulsan la conectividad aérea con Mauritania

En la puerta de embarque del aeropuerto Tenerife Norte, la flota corporativa de Binter es ya parte del paisaje atlántico: ATR y Embraer con librea verde que cruzan a diario los 1.600 kilómetros que separan Canarias del Sahel. Lo que durante años ha sido una excepción logística —una aerolínea regional operando en África occidental— empieza a consolidarse ahora como política de Estado.

Binter y la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife se reunieron el pasado 16 de abril en Madrid con los ministerios de Transportes de España y de Equipamiento y Transporte de Mauritania para reforzar el eje aéreo entre el archipiélago y el país norteafricano, con el objetivo explícito de consolidar a Canarias como plataforma empresarial hacia el África atlántica. Un encuentro discreto, sin grandes cifras anunciadas, pero con la radiografía habitual de la colaboración público-privada: ministerios, patronal camaral y compañía.

En la mesa se sentaron el coordinador general de Binter, Santiago Guerra, y el presidente de la Cámara tinerfeña, Santiago Sesé, junto al ministro español de Transportes, Óscar Puente, y su homólogo mauritano, Ely El Veirick, titular de Equipamiento y Transporte. Completaron la delegación el presidente de la Cámara de Comercio de España, José Luis Bonet; la embajadora de Mauritania en España, Zeineb Mint Ely Salem, y Ana Suárez, copresidenta del Consejo Empresarial Bilateral Hispano-Mauritano (CAMES) y representante de Binter.

La agenda del encuentro deja ver por dónde respira —y por dónde se atasca— esta conectividad. Se abordó la simplificación del régimen de visados, la revisión de las tasas aeroportuarias, la ampliación de servicios en los aeropuertos canarios en horario nocturno y un marco de seguridad jurídica para las inversiones españolas en territorio mauritano. Cuatro frentes técnicos que, vistos en conjunto, apuntan a lo mismo: que volar y hacer negocios entre Canarias y Mauritania deje de ser una carrera de obstáculos burocráticos.

Guerra subrayó el carácter institucional del encuentro, al que definió como «un ejemplo de colaboración público-privada para avanzar y desbloquear aspectos críticos en los viajes entre ambas regiones, como la tramitación de visados». Sesé, por su parte, puso el foco en la parte mauritana: «el encuentro entre ambas delegaciones ha servido para que los representantes de Mauritania trasladen con claridad cuáles son sus principales inquietudes y necesidades», señaló el presidente de la Cámara tinerfeña.

Canarias como plataforma tricontinental

La fotografía encaja con un relato que el tejido empresarial canario lleva años tratando de asentar: el del archipiélago como hub natural entre Europa y África occidental. No es un concepto nuevo —lleva en los planes estratégicos de Proexca, la Zona Franca y las cámaras desde hace más de una década—, pero la penetración efectiva ha sido lenta. Mauritania, con yacimientos de hierro, oro y gas, y una economía pesquera relevante para la flota canaria, aparece una y otra vez como el primer peldaño realista de esa proyección atlántica.

La apuesta por abrir los aeropuertos canarios en horario nocturno —una demanda histórica de los operadores de carga— encaja con esa lógica. Lo que en Baleares serviría para descongestionar tráfico turístico, en Canarias se reivindica para que las islas no sean solo plataforma de llegada de vuelos vacacionales, sino también nodo logístico hacia el sur.

Un modelo que mira al sur

Queda, eso sí, la parte menos visible de cualquier impulso de conectividad: quién se beneficia de ella y cómo se traduce en empleo cualificado en las islas. La conectividad con Mauritania no forma parte del eje turístico que satura el sur grancanario ni el sur tinerfeño; va por otro carril, el del negocio bilateral y los servicios a empresas. Si el compromiso anunciado en Madrid acaba aterrizando —en forma de más frecuencias, menos trabas y más inversión cruzada—, Canarias tendría la ocasión de diversificar por una vez hacia algo que no sea una cama de hotel. Ese es el termómetro real que habrá que mirar en los próximos meses, cuando las intenciones del 16 de abril empiecen —o no— a convertirse en rutas.

Tania Alemán Sosa

Nací en Maspalomas en 1993. Cubro turismo y sostenibilidad desde el corazón mismo del Sur grancanario. Formada en Turismo y especializada en sostenibilidad, escribo sobre el modelo que discute Canarias.

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