Cultura

Francisco Galante estrena en la ULL un documental inédito que denuncia el mal uso del legado de César Manrique

Francisco Galante estrena en la ULL un documental inédito que denuncia el mal uso del legado de César Manrique

El catedrático Francisco Galante presenta en la ULL un documental de 70 minutos con audios inéditos y un libro de tres tomos sobre César Manrique.

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Habló de utopía y acabó hablando de distopía. El profesor emérito de Historia del Arte de la Universidad de La Laguna Francisco Galante estrenó este martes 12 de mayo en la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación de la ULL el documental César Manrique. Cien años de Memoria viva, una pieza de 70 minutos que codirige junto a Pablo Sánchez Díaz-Llanos y Elena Sánchez Díaz-Llanos, y lo hizo con una tesis que no suele caber en los homenajes oficiales: que el legado del artista lanzaroteño «se truncó y se convirtió en una distopía» por el mal uso que se ha hecho de su obra y de su figura.

La frase, lanzada en una sala llena de cargos institucionales, marcó el tono de toda la jornada. Galante, que conocía a Manrique desde 1976, recibió de él un encargo el 15 de septiembre de 1992, apenas diez días antes de la muerte del artista, durante la recogida de una exposición en Lanzarote. Ese encargo es el origen del proyecto que ahora se estrena: un documental con grabaciones de audio inéditas de conversaciones entre los dos —material nunca antes publicado— y un libro en tres tomos y más de mil páginas que han ocupado al catedrático los últimos ocho años de su vida.

Una obra triple y una tesis incómoda

El libro, coordinado y escrito en gran parte por el propio Galante, incluye también sus fotografías y el diseño editorial. El tercer tomo abre la voz a académicos y artistas que firman colaboraciones. La presentación corrió a cargo de Carmen Delia Bienes, del Centro de la Cultura Popular Canaria.

El núcleo del discurso de Galante no fue celebratorio. Fue casi un aviso: el problema no es Manrique —cuya vigencia reivindicó como referente artístico—, sino lo que se ha hecho con él. La instrumentalización política e institucional de su figura, ese envoltorio de «marca Manrique» que se invoca en cada cumbre turística y en cada folleto, sería para el catedrático la traición central. De ahí lo de distopía.

El rector lo compara con Casandra

El acto reunió a buena parte del paraguas institucional del Gobierno de Canarias en materia cultural. Estuvieron el rector de la ULL, Francisco J. García Rodríguez; la consejera de Universidades, Ciencia, Innovación y Cultura, Migdalia Machín Tavío; el viceconsejero Antonio Hernández Rojas; y la delegada del Ejecutivo canario en Bruselas, Cristina Domínguez.

García Rodríguez fue quien dejó la imagen del día. Comparó a Manrique con el mito de Casandra: la profetisa que veía el desastre y a la que nadie quería escuchar. El rector subrayó que el artista predijo con décadas de antelación la crisis habitacional y ambiental que hoy atraviesa el archipiélago —más de dos millones de habitantes, presión turística récord, suelo agotado—. La metáfora, en boca de la principal autoridad académica de Tenerife y delante de la consejera, no es menor: viene a darle la razón a la tesis de Galante de que el aviso estaba dado y se ignoró.

El detalle más fokin de la tarde

Hubo un momento que resume bien la escena. Galante, con cierta resignación de autor que ha escrito mil páginas, dijo que le preocupaba que «poca gente la leería en su totalidad». La consejera Machín Tavío, sentada a su lado, le contestó: «Estoy convencida de que este lo van a leer». Quedó ahí, suspendido, ese pequeño duelo entre el académico que desconfía y la política que promete.

El proyecto se ha financiado en su tramo final con fondos del FDCAN (Fondo de Desarrollo de Canarias) del Gobierno autonómico. Es decir: la misma institución pública que aparece señalada, de forma genérica, en la tesis del libro como parte del problema ha puesto dinero para que esa tesis vea la luz. Una paradoja muy canaria.

Por qué importa

Manrique cumple este año el centenario de su nacimiento y las islas llevan meses repletas de actos en su nombre. La mayoría son institucionales, simpáticos, fotografiables. El documental y el libro de Galante son otra cosa: una mirada larga, hecha desde dentro —desde la amistad de medio siglo, desde las cintas guardadas en un cajón— que se atreve a decir que el rey está, si no desnudo, sí bastante mal vestido por quienes dicen vestirlo.

Si te interesa Manrique más allá del souvenir, Cien años de Memoria viva va a ser referencia obligada. Para lo demás, ya sabes: hay un cumpleaños abriéndose paso entre actos oficiales y, por una vez, la voz crítica viene de dentro de la propia academia. Merece la pena prestarle atención.


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Daida Quesada Medina

Nací en Santa Cruz de Tenerife en 2000. Soy la voz joven de ocio del medio. Entre el carnaval, los festivales, la gastronomía moderna y la música urbana, cuento las Canarias que se inventan cada fin de semana.

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